De algo estoy segura: no podrá quererlo como lo quería yo, no podrá adorarlo de ese modo. Nadie podrá ver nunca lo que yo he visto, y ella menos que ninguna.
Ella es incapaz de amarlo, incapaz de verlo verdaderamente, de entenderlo, de respetarlo. Ella no se divertirá con esos tiernos caprichos.
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