"Lo cierto es que el amor te vuelve un bebé, aunque tengas cincuenta o sesenta años. Te deforma, te consume. Y si no es sacrficado, no es amor"
Ahí está. La prueba pura, desgarradora. "Te deforma, te consume". (Y duele).
Claro, si no es sacrificado es que no es amor. ¿O sí? ¿En el amor no pueden existir los cobardes, los idiotas? Tal vez yo estoy acostumbrada a tratar con esas personas. Que no arriesgan. Que temen. Y aún así, siento todo el tiempo ese eco en mi cabeza... "si no es sacrificado no es amor".
Estaría bueno saber qué es entonces.
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